¡Jugando juntos aprendemos mejor!

El juego es la base del aprendizaje de cualquier niño. Como ya os hemos contado en otras ocasiones, es su forma de comunicarse y la mejor manera de interactuar con el mundo que le rodea. En nuestras clases de flauta travesera Suzuki, el juego está presente tanto en la clase individual como en la colectiva y es en esta última cuando comparten ese juego con los demás niños, aprendiendo unos de otros y ayudándose entre ellos trabajando en equipo.

Con cada juego que realizamos estamos potenciando una serie de habilidades en los niños como el desarrollo del oído, la psicomotricidad, la asimilación de estructuras musicales, la cooperación, la paciencia, la memoria, la escucha, la concentración y un largo etcétera. Para que veáis cómo lo hacemos os contamos dos juegos grupales que llevamos a cabo en nuestras clases y dos de las habilidades que especialmente fomentamos con ellos aunque no las únicas.

El chinito mandarín

Cuando los peques se saben la letra de esta canción de nuestro repertorio de flauta, hacemos un corro con un niño en el centro que tendrá los ojos tapados. Los que están fuera formando el círculo a su alrededor comienzan a cantar dados de las manos mientras se desplazan en una dirección. Cuando la canción termina, los niños se paran en la posición a la que hayan llegado y el que está en el centro tiene que adivinar qué compañero suyo está detrás reconociendo el sonido de su voz. Esto mismo lo podemos hacer tocando la canción con la flauta en vez de cantando.

Con este juego potenciamos:

  • Discriminación auditiva: El niño que está en el centro tiene que distinguir una voz concreta entre todas las que suenan.
  • Cooperación: Todos los niños que están en el corro tienen que cantar para que su compañero pueda identificar las voces.

El volumen de la radio

Elegimos una canción que pueda tocar el grupo. Uno de los niños será el encargado de subir y bajar el volumen de la radio indicándoselo a sus compañeros con el brazo. Los demás tienen que estar pendientes de ese cambio de volumen ya que cuando este está muy bajo la canción deja de escucharse. En ese momento todos tienen que continuar cantándola mentalmente para que cuando el volumen vuelva a subir puedan retomarla.

Con este juego aprendemos:

  • Desarrollo del pulso interno: Mientras no suena la música y cantan mentalmente, tienen que ser lo más precisos posible con la velocidad a la que piensan la melodía. Al igual que los músicos de una orquesta o de un grupo de cámara, deben de sincronizarse.
  • Concentración: No sólo se concentran pensando la melodía sino que además están pendientes del compañero que sube y baja el volumen.

El juego en grupo  no solo es divertido  sino que además es muy efectivo. Los niños quieren ser parte del conjunto  y jugar entre ellos. Al estar con otros compañeros están más dispuestos a repetir una actividad más veces con los beneficios que eso puede proporcionarnos. ¿Os venís a jugar con nosotras? 

 

 

 

 

El cambio de rol de los «Padres Suzuki»

Hace unas semanas os hablábamos sobre el cambio de rol de nuestros alumnos Suzuki dentro del grupo a medida que avanzan en su aprendizaje instrumental. Como ya sabéis, en nuestras clases los padres estáis presentes y aprendéis el instrumento junto a ellos.  Según pasan los años, vuestro rol dentro de la clase y en la práctica en casa, también se va modificando.

A medida que se hacen mayores, su independencia aumenta y necesitan vuestro apoyo de manera diferente. Para que os hagáis una idea, os hablamos de tres roles que váis a desempeñar como «Padres Suzuki»

El PARTICIPADOR

Cuando un niño se inicia en su aprendizaje instrumental a una edad temprana (a partir de los 3 años), necesita que el adulto que lo acompaña a sus clases aprenda a tocar el instrumento junto a él. Los padres son el principal referente del pequeño en todo lo que aprende en su vida. Son el ejemplo que ellos quieren imitar y a todos les gusta pasar tiempo con ellos. Así, jugando juntos  conseguiremos que puedan desarrollar el amor por la música con los beneficios que va a aportarles a lo largo de su vida.

En clase explicamos cómo, por qué y para qué se hacemos las actividades. De esta manera el padre podrá ser luego el profesor en casa siguiendo las indicaciones de cada semana. Es un elemento fundamental en el aula, ya que su ayuda y colaboración es indispensable para poder progresar.

El apuntador

A medida que pasa el tiempo, el padre pasa a tener un papel más pasivo. Puede por supuesto seguir tocando el instrumento, aunque llega un punto en el que el niño avanza más rápido y en es entonces cuando algunos deciden continuar únicamente con la labor de apuntar el trabajo para casa y no tanto la de tocar. Sigue siendo una pieza clave, puesto que sigue recibiendo instrucciones del profesor y continua siendo el profesor-ayudante en casa.

El observador

Con los años, el padre va cediendo responsabilidades. Pasa a ser el encargado de animar a su hijo a tocar en casa. Aunque ya no esté guiando ese estudio, sigue formando parte de su vida musical. Al igual que ocurre en otros aspectos de la vida cotidiana, cada vez su intervención es menor. Pasa a ser la figura de apoyo que ayuda a superar los posibles baches a lo largo del camino y que disfruta viendo a su hijo avanzar.

No hay un tiempo marcado para ir cambiando de rol. Cada familia y cada niño son diferentes y tienen distintas necesidades a lo largo de su aprendizaje. Al igual que respetamos las distintas fases por las que va pasando el niño con respecto al instrumento, respetamos en qué medida  y de qué manera necesita a sus padres para ser progresivamente más independiente.

Muchos padres siguen aprendiendo con la flauta travesera y tocan con ellos en casa cuando  son más mayores. Son dos compañeros musicales y eso, ¡no nos puede llenar más de alegría!

 

Nursery Rhymes, el inglés más natural y musical para los peques

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¿Qué son las nursery rhymes?

Se trata de poemas y canciones tradicionales propias de países cuyo principal idioma es el inglés. Muchas de las más famosas tienen su origen en Reino Unido y han llegado hasta nosotros como una de las actividades que debemos incluir en la formación de nuestros pequeños para potenciar el aprendizaje del inglés de forma natural.

Un buen número de ellas son muy populares y conocidas por todos. Por ejemplo, ¿quién no sería capaz de tararear Old MacDonald Had a Farm o Twinkle Twinkle Little Star? Estas son de las más famosas, junto con Wheels on the Bus, Incy Wincy Spider, Humpty Dumpty, Row your Boat, y muchas más…

¿Por qué son beneficiosas en el desarrollo de los niños?

  • A través del oído potenciamos su capacidad auditiva en inglés. De esta manera lo incluyen de forma natural y progresivamente se van familiarizando con el vocabulario.
  • Al escucharlas, los niños ya desde bebés perciben la cadencia propia del idioma. Escuchan los sonidos que forman las distintas palabras de forma que asimilan la fonética, tan importante para el posterior aprendizaje de la lectura.
  • Estas canciones son relativamente fáciles de recordar y aprender gracias a que suelen ser cortas o tienen textos repetitivos. Esto les incita a hablar y cantar e intentar repetir palabras que escuchan.

¿Cómo las practicamos?

¡Nos ofrecen muchas posibilidades! Pueden interpretarse representando la historia que cuentan, tanto nosotros mismos convirtiéndonos en actores como a través de marionetas, juguetes u objetos. También se pueden bailar, cantar, dramatizar con juegos de dedos, con percusión corporal y una infinidad de recusos. El único límite será nuestra imaginación…

En nuestras clases las experimentamos en grupo y los papás y mamás se llevan muchas ideas para poder repetirlas en casa, pero a su vez siempre os animamos a que seáis creativos y busquéis distintas opciones que os gusten.

Para que escuchéis una Nursery Rhyme os dejamos un vídeo de ejemplo, aunque nosotras nunca utilizamos material audiovisual en clase. Basamos el aprendizaje en la experimentación corporal y auditiva, potenciando las capacidades de nuestros niños de la forma más completa y activa posible.

¡A divertirse con Nursery Rhymes, aprendiendo inglés y música al mismo tiempo!

 

¡La flauta travesera necesita que la cuides!

¡Qué importante es cuidar nuestro instrumento! Esto es algo que todos los músicos tenemos muy presente. Nos preocupamos de  conservarlo siempre en las mejores condiciones posibles. Desde el principio es importante ser conscientes de que la flauta va a necesitar que la cuidemos, pero…¿cómo se cuida una flauta?

Hay que limpiarla siempre después de tocar

Es necesario generar ese hábito en los niños desde el primer momento. Ellos son los responsables de cuidar su instrumento, así que no pasa nada si al principio necesitamos dedicarle más tiempo. ¡Con la práctica cada vez podrán limpiarla más rápido! Los adultos ayudarán o supervisarán en los comienzos y después ya se harán cargo ellos solos.

Hay que limpiar siempre la flauta ya que al tocar se va generando vapor de agua dentro del instrumento que se va condensando y se forman pequeñas gotitas que la humedecen. En el interior de la cabeza de la fauta hay un corcho que permite que esté afinada, y si no limpiamos esas gotitas, se irá pudriendo o llenando de moho y ¡no queremos que eso pase! La flauta también tiene unas zapatillas en las llaves  que presionamos con los dedos para producir las distintas notas. Si no limpiamos tanto el cuerpo como la pata de la flauta, esas zapatillas también se humedecerán y habrá que cambiarlas antes de tiempo. 

Para limpiar la flauta por dentro necesitamos un palito que suele venir ya en el estuche de la flauta y un trapo de algodón o gasa que enroscaremos alrededor y que nos va a permitir secar bien todo el interior del instrumento. Para limpiarla por fuera podemos utilizar una especie de gamuza que nos va a permitir que no quede ningún resto de suciedad o sudor.

Ten precaución con los cambios de temperatura y humedad

Hay que tener cuidado con dejar la flauta en un lugar con mucho calor o mucho frío. Nunca debemos dejarla al sol o cerca del radiador, tanto si está dentro como fuera del estuche y debemos evitar llevar la flauta en el maletero del coche ya que es un sitio en el que tanto el calor como el frío que se generan son bastante extremos y podría estropearse.

También debemos tener en cuenta si viajamos con la flauta a un clima más húmedo, como puede ser en las zonas de playa, que las zapatillas pueden empezar a hacer algún tipo de ruido por el cambio repentino o el mecanismo puede fallar y las llaves no suben y bajan como deberían. No pasa nada por tocar en un sitio con más humedad, pero hay que tratar de tenerla en el estuche siempre que no estemos tocando.

Si algo no va bien, consulta a tu profesor

A pesar de tenerla bien cuidada, cuando tenemos un instrumento durante muchos años, se pueden ir produciendo desajustes provocados por el desgaste que genera el uso a lo largo del tiempo. Consulta con tu profesor si algo no suena bien y este te dirá si es necesario que lo lleves a un luthier.

Talleres musicales en el embarazo, ¡conectando corazones!

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La música nos conecta con sentimientos que a veces son difíciles de expresar con palabras. Es un potente transmisor de emociones que forma parte de nuestro día a día y que  podemos aprender a utilizar para sentirnos bien.

Para las mamás, poder compartir  emociones a través de la música con el bebé que aún no ha nacido refuerza el vínculo ya existente entre ambos. En los talleres que llevamos a cabo realizamos diversas actividades unidas a la música y al cuerpo que nos permiten conseguir esa canalización de emociones. Estas actividades pueden ser compartidas con nuestra pareja o algún familiar o amigo cercano que quiera formar parte del proceso.

¿Qué aportan los talleres musicales en el embarazo?

  • Experimentar la relajación a través de distintas piezas musicales

Exploramos música que nos genera bienestar físico y mental con la que poder transmitir serenidad al bebé. Este percibe tanto la música como el bienestar que produce en la madre y asocia dicha música a la relajación incluso una vez haya nacido.

  • Aprender una forma de comunicarse con el bebé

Los ejercicios que realizamos en clase, se pueden realizar posteriormente en casa para seguir reforzando las sensaciones positivas que se transmiten al bebé. La música que se escucha y se canta durante el embarazo que ha generado positividad se puede utilizar después del parto ya que el bebé recordará esas sensaciones al escucharla de nuevo.

  • Compartir con otras embarazadas el proceso

Es un excelente lugar en el que poder relacionarse con otras futuras mamás  y sentir el apoyo y la ayuda del grupo.

Trabajamos canciones que son aplicables a la rutina del bebé y que serán un recurso más del día a día. Los bebés reconocen antes melodías que palabras y es por eso que pueden asociar la música a distintos momentos del día como la hora de bañarse, la hora de dormir o la hora de comer.

  • Iniciar una actividad que poder seguir compartiendo con el bebé cuando haya nacido

Después del nacimiento del bebé muchos padres quieren incluir la actividad musical en el día a día de sus hijos, seguir compartiendo con ellos los beneficios de la música que potenciará numerosas capacidades en ellos.

Nuestro próximo taller dedicado al embarazo tendrá lugar el próximo 2 de Abril en P&B, centro de apoyo a la maternidad y crianza, C/ Balandro 36 (Metro Alameda de Osuna)

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Si estás interesada en otras posibles fechas y lugares, puedes contactarnos en info@littlemusicalsteps.com. También ofrecemos talleres para bebés en los que podréis compartir la música con vuestros hijos, estimulando sus capacidades y disfrutando juntos.

 

¡Tocamos piezas de mayores!

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Los primeros pasos que dan nuestros pequeños flautistas en el repertorio del método Suzuki son a través de canciones infantiles y populares. Estas piezas  van siendo cada vez más complejas hasta que los alumnos se encuentran con las primeras piezas musicales del repertorio clásico, como son la Nana de Schubert o los Minuetos de Bach.  Les hace especial ilusión llegar a tocar estas obras porque saben que ya no son canciones de niños. ¡Ahora tocan piezas de mayores!

Con estas piezas empezamos a trabajar aspectos y conceptos musicales más avanzados que les serán de gran utilidad en su formación como intérpretes y como músicos en general.  Os dejamos algunas de las actividades que realizamos con ellos y qué pretendemos conseguir con ellas.

  • ¿Qué frase me toca?

La música, al igual que ocurre con los idiomas, está formada por frases que están organizadas dentro de un contexto coherente. Por eso, desde el principio las trabajamos en clase. Hacemos bailes con movimientos asociados a las distintas frases musicales de forma que sin saberlo, nuestros peques están desarrollando la capacidad de distinguirlas de forma natural. Por eso cuando son más mayores saben diferenciarlas con facilidad. Es un lenguaje familiar para ellos y es ahora cuando empiezan a ser conscientes y a deducir por ellos mismos cuando empieza y termina cada una.

En clase nos repartimos las frases musicales. Podemos asignar al alumno la que se repite más a lo largo de la pieza o si está en una fase más avanzada nos las alternamos. De esta manera potenciamos su concentración y asentamos el control sobre el lenguaje de la música.

VIAJANDO POR LAS TONALIDADES

Una novedad de las piezas más avanzadas es que no están siempre en la misma tonalidad. Aunque el Minueto esté en Sol Mayor, puede hacer un pequeño viaje a casa de una tonalidad vecina como Mi menor. Enseñamos a los alumnos a percibir cuando esto ocurre, tanto de oído (cambia el carácter) como a verlo en la partitura (aparecen sostenidos, bemoles o becuadros) y lo trabajamos en las clases colectivas tocando unos las partes en Sol Mayor y otros las partes en Mi menor.

Esto les ayuda en el desarrollo del oído armónico y la interpretación consciente. No tocan notas por tocar, sino que saben que cada pieza realiza un viaje y saben qué lugares van visitando en el camino.

TOCANDO CON EL ACOMPAÑAMIENTO

Al ser un método auditivo que se aprende de forma similar a la lengua materna, la audición habitual es de gran importancia. Para ello, los alumnos disponen de un CD en el que tienen todas las piezas del repertorio  para que lo vayan escuchando en casa de forma regular. De esta manera, los peques escuchan la música que después van a aprender y así las melodías ya forman parte ellos.

Además de este CD, tenemos otro con el acompañamiento de piano para todo el repertorio. Cuando ya se saben la pieza entera, pueden tocar con este acompañamiento en casa y fomentar así la regularidad del pulso, la afinación y sentirse preparados de cara a un concierto.

Aprende música jugando

Jugar es una de las actividades más importantes para los niños. Es su forma de aprender, de comunicarse, de relacionarse con el mundo que les rodea. No sólo es una herramienta que les va a permitir explorar sus posibilidades, sino que además es su mejor aliado para desarrollar la imaginación, la creatividad y para estimular sus sentidos y habilidades sociales. Podríamos decir que el juego es su principal lenguaje y la mejor actividad que podemos compartir con ellos para ayudarles en su desarrollo.

En nuestras clases, el juego está siempre presente. Tanto en las clases de bebés como en las de flauta travesera, los niños interiorizan diversos aspectos musicales a través del juego. De esta manera irán desarrollando de forma natural, aspectos tan importantes para su día a día como la cooperación o la psicomotricidad entre otros.

Os dejamos algunos ejemplos de juegos que os podéis encontrar si venís a nuestras clases con vuestros pequeños:

«Bailando con pañuelos»   

La audición es una de las partes más creativas y mágicas de nuestras clases.

Escuchar piezas de música clásica de forma activa nos ofrece miles de posibilidades y una de las que más gusta a los pequeños es el baile con pañuelos. Realizamos movimientos acordes a la música que suena, balanceándolos, lanzándolos por el aire o dejándolos caer lentamente en el suelo. Esto potencia la imaginación de los niños, la sensibilidad hacia la música y les encanta poder manipular los pañuelos y ver cómo se mueven a su alrededor creando un momento mágico lleno de colores.

«Cantando con deditos»

En nuestras clases cantamos constantemente. A los peques les encanta escuchar a sus papás y mamás cantar y eso fomenta su desarrollo del habla. Aprenden vocabulario, se hacen a la cadencia del lenguaje y  su oído se agudiza. Todo esto lo hacemos tanto en inglés como en castellano, de manera que se familiarizan con los dos idiomas de forma natural.

Cuando cantamos, aprovechamos para desarrollar también otras habilidades, como pueden ser las de la psicomotricidad fina. Cantamos convirtiendo nuestros dedos en gusanitos que suben y bajan siguiendo las frases musicales o se juntan los dedos de las dos manos dándose besitos con un ritmo que acompañe a la canción.

Si tu peque tiene entre seis meses y 3 años no dudes en probar una clase de Baby Music, y si tiene más de tres años, te animamos a que pruebes una clase de Flauta travesera de método Suzuki. Puedes preguntar por nuestros horarios de prueba disponibles en info@littlemusicalsteps.com ¿Te vienes a conocernos?

¿Qué papel tiene tu hijo en el grupo?

En nuestras clases de Método Suzuki, alumnos de distintas edades, y niveles comparten semanalmente una clase grupal en la que aprenden unos de otros y hacen música en equipo. Los grupos pueden tener características muy diferentes y en grupos muy homogéneos en los que todos los alumnos tienen un nivel de iniciación, los roles diferenciados tardan más en aparecer. ¿Quieres saber qué papel tiene tu hijo en el grupo? Os presentamos los tres roles principales

«El observador»

En un inicio, los pequeños aprenden del resto. Se unen al grupo y participan de todas las actividades adaptadas a su nivel. Acompañan las melodías del resto con palmas, instrumentos de percusión, soplando botellas o sujetando sus flautas, absorbiendo todo lo que hacen sus compañeros y queriendo imitarles. Es importante que les invitemos a participar de las actividades para que sientan que empiezan a formar parte del conjunto y aprendan a trabajar en equipo.

«El colaborador»

Según pasa el tiempo y va habiendo nuevas incorporaciones en el grupo, se produce un cambio de rol. Ahora siguen aprendiendo de los más mayores, pero pasan a ser el ejemplo de los más pequeños. Sienten que pueden ayudar a otros compañeros y comienzan a ser conscientes de todo lo que han avanzado. Es un momento importante para ellos puesto que empiezan a asumir pequeñas responsabilidades en el grupo.

«El responsable»

En este momento son los que más saben en el grupo y asumen un rol de liderazgo en el que la paciencia juega un papel fundamental. Aprenden a empatizar con los alumnos que están en otras fases de aprendizaje más elementales y son el ejemplo del grupo, dando incluso algún pequeño concierto en clase para los demás compañeros.

Todas estas fases son necesarias para los niños. Es fundamental para su aprendizaje poder ir representando los diferentes papeles y poder asimilar las nuevas situaciones. Formar parte de un grupo en el que desempeñan diversas funciones a medida que pasan los años es muy enriquecedor.

Algunos roles los van a asimilar mejor que otros ya que cada niño tiene una personalidad diferente. Por eso padres y profesores debemos ayudarles a entender cómo su papel cambia porque el grupo también cambia.

Todo esto contribuye a que los niños aprendan a adaptarse a las nuevas circunstancias. Potencia aptitudes y actitudes que deben experimentar para enriquecerse como músicos y sobre todo como personas.

Música en bebés prematuros

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Cada día son más numerosos los estudios acerca de los beneficios de la música utilizada como terapia. En los últimos años, una de las investigaciones que ha ido cobrando fuerza es la relacionada con los bebés prematuros. Aunque nosotras no somos expertas en la aplicación musical en estos pequeños, nos ha parecido muy interesante poder ahondar un poco  y compartir con vosotros lo que hemos ido descubriendo a través de diversas fuentes.

Los estudios parecen coincidir en que la música es un potente transmisor de emociones que ayuda a paliar el estrés que supone el haber salido antes de tiempo del ambiente protector del vientre materno. De esta manera, los bebés se calman, el sueño se estabiliza, comen mejor y su tiempo internados se reduce.  Como se indica en un estudio de la BBC «.Los investigadores -que publican los detalles del estudio en Archives of Disease in Childhood (Archivos de Enfermedades Infantiles)- afirman que la música parece tener también efectos beneficiosos en aspectos fisiológicos como ritmo cardíaco y respiratorio» De esta manera, la música también contribuye a reducir el ritmo cardíaco y a mejorar los niveles de saturación de oxígeno.

Se han realizado pruebas tanto con música grabada como con música en directo (nunca por encima de 70 decibelios). El tipo de música utilizada no ha sido sólo música clásica, sino también distintas canciones de cuna de las que tanto os hablamos nosotras. En ocasiones, esta música la combinan con los sonidos que perciben los bebés en el útero, así como con sonidos del corazón de la madre. La música tranquiliza la mente y los órganos de los prematuros, lo cual aumenta su probabilidad de supervivencia.

Esta música parece no sólo ayudar a los pequeños, sino también a sus familias. La musicoterapeuta Elizabeth Klinger, afirma que «lo que la terapia musical puede suministrar es esa experiencia de audición pasiva que estimula la relajación del paciente y la participación de la familia». Los propios padres también interpretan esas canciones de cuna porque quieren reconfortar a sus pequeños a través de su voz y los musicoterapeutas les animan a que lo sigan haciendo en casa porque seguirá fomentando su vínculo con el bebé y este se seguirá beneficiando de los efectos relajantes de la música.

 Se trata de una terapia que tiene un bajo coste para los hospitales y que genera unos buenos resultados en esos bebés valientes que luchan por salir adelante. ¿No es increíble el poder que tiene la música? Bravo por todos los que investigan sobre lo beneficiosa que puede llegar a ser para las personas y para estos bebés que llegan al mundo antes de tiempo.

Eres la mejor ayuda musical para tu peque…¡sin ser músico!

En ocasiones algunos de los padres que vienen a nuestras clases de música tienen dudas acerca de si pueden ayudar a sus peques en la clase  ya que ellos no han tenido ningún tipo de formación musical. Es cierto que el oído, el ritmo y la entonación necesitan de cierto trabajo para desarrollarse y ser cada vez más precisos, pero que un padre no haya recibido ese estímulo a lo largo de su vida, no implica que no pueda ser un buen ayudante en la formación musical de su hijo. ¡Os animamos a probarlo!

Ya en las clases de bebés, algunos padres comparten con nosotras temores como «tengo un oído enfrente del otro» o «no se cantar bien». Tratar de no juzgarse a uno mismo y atreverse a hacerlo son los primeros pasos que hay que dar. No hace falta tener una voz maravillosa ni una entonación perfecta, sólo ganas de disfrutar y compartir las actividades con los niños y el resto de padres del grupo. Cuanto más cantemos y escuchemos música, mejor conseguiremos entonar y cada vez tendremos menos reparo a hacerlo.

En las clases de instrumento ocurre lo mismo. No hace falta tener una buena memoria musical o el oído perfecto. Es importante ser conscientes de que lo importante es mostrarse abierto a aprender y a disfrutar. Nosotras creemos que los padres son el mejor apoyo de sus hijos y nuestros mejores ayudantes en casa. Para dar esa ayuda es necesario tener claro qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Para eso no es necesario ser un músico profesional, sino tener a un profesor que de las pautas necesarias para hacerlo en casa de la forma adecuada. Es muy útil que tengáis en cuenta varias cosas:

No tengáis miedo a preguntar al profesor

A nosotras no nos importa explicar lo mismo varias veces y de distintas maneras. ¡Lo importante es que tengáis las cosas claras!

Apuntad lo que necesitéis

Desde las notas de la canción nueva que estamos aprendiendo hasta una nueva digitación o juego, podéis apuntar todo aquello que sea un apoyo cuando toquéis en casa.

Aportad todo el feedback que podáis

De una clase a otra, no dudéis en decir todo aquello que habéis notado al practicar en casa. Es una información muy valiosa para nosotras ya que así podemos saber que es lo que necesitáis en cada momento.

Disfrutad

Aprender un instrumento desde cero es algo maravilloso. Estamos ante un nuevo mundo que descubrir y en este caso un nuevo mundo que compartir con vuestros hijos. ¡Disfrutad de los pasos que vais dando juntos y del aprendizaje conjunto!